Tenemos claro que el aporte sustancial de masa se encuentra en su núcleo compuesto por los protones con cargas positivas y neutrones encargados de mantenerlos amarrádos de no se que mágica manera para que estos no se divorcien, recordemos que cargas positivas se repelen entre si.
La nube electrónica pesa una insignificancia, pero en ella viajan, y anda a imaginarte las velocidades, los electrones que van conformando distintas formas como lo propone el modelo atómico de orbitales s, p d, f y blablabla...
obviando todo esto, y groseramente los wikipedios han establecido que la nube electrónica en un átomo, tiene por lo menos una relación de 50.000 a 1 con respecto al núcleo, y es esta la relación interesante que quiero graficar, para esto vuelvo a la plaza Italia, ups!, quise decir plaza Baquedano y coloco en el centro del monolito un círculo de un metro de diámetro simbolizando el núcleo de mi atomo X.

y ahora trazo el espacio radial de la nube de electrones.

Es una bola que cubre toda la capital de Chile.
Con una nube electrónica tan grande y las velocidades que llevan los electrones, pensar que dos núcleos pudieran juntarse es prácticamente imposible, salvo que se le impusiese alguna energía externa.
Nuestro peso está condicionado por la masa de los núcleos, pero nuestra materia, si así queremos llamarla, realmente no es materia sino energía de las nubes electrónicas, osea, Somos básicamente energía. Todo es energía.